¿Cuándo y dónde
comienza la relación con la música
en la vida de Arnoldo García?
- “Desde el principio tuve una inclinación
hacia la música clásica mientras
otra gente tenía gusto por la música
tradicional, e inclusive, cuando escuchaba
rock era siempre era rock sinfónico…
siempre ha sido una inclinación natural
hacia ese tipo de música”.
¿En qué momento de
su carrera decide dedicarse a la luthería?
- “Ha sido una búsqueda continua
desde que he nacido de encontrarle un sentido
a la vida. Aunque suene muy profundo, de encontrar
un intento de trascender, y he hecho muchos
intentos infructuosos, por eso creo yo que
ya me siento en la dirección correcta,
cuando hace cuatro años decidí
abandonar todo, toda mi anterior actividad
para dedicarme de golpe a la luthería,
fue un cambio radical”.
¿Cómo aprende el oficio? ¿Quién
es su maestro?
- “Bueno, tendría que contarte
primero que yo empecé a construir desde
hace bastante tiempo, pero fue una serie de
instrumentos muy pequeña y no fue una
cosa muy profesional. Luego retomé
el estudio en cuanto a interpretación,
y como soy un perfeccionista me di cuenta
de mis limitaciones en cuanto a destacar en
este campo, debido a mis cargas familiares.
Pero por el contrario sí que me vi
con fe suficiente como para destacar y hacer
algo, lo digo con humildad, “destacable”
debido a mi formación anterior y fue
entonces cuando decidí por cuenta totalmente
propia dedicarme al estudio de la guitarra,
al estudio físico”.
- “En lo que a mi maestro se refiere,
siempre he sido completamente autodidacta,
aunque he tenido mucha suerte y me abrieron
las puertas gente como Joaquín García
o Alex van der Horst de los cuales he podido
compartir experiencias, pero mi aproximación
es inicial es totalmente personal”.
¿Cómo definiría
sus instrumentos? ¿Los considera distintos
en algo?
- “Hay muchas buenas guitarras, debo
reconocer esto, pero distinto… yo trato
de que mis instrumentos sean expresivos, para
mi, mi amor por la música y la dedicación
que aún tengo a tocar todos los días
un poco, lo que pretendo ante todo es que
mis instrumentos sean expresivos”.
¿Cuánto tarda en fabricar
una de sus guitarras? ¿Qué tipo
de materiales usa? ¿Algún material
especialmente problemático?
- “Procuro no trabajar únicamente
sobre una guitarra, siempre intento que sean
dos porque así no se carga tanta tensión
y atención sobre un instrumento, lo
cual siempre es perjudicial, pues existen
tiempos y procesos naturales que no se pueden
acelerar. Dos guitarras las puedo tener terminadas
en unos sesenta días, lo cual haciendo
cuentas daría una media de una guitarra
al mes más o menos. Todo este proceso
se solapa con la construcción de otros
instrumentos, pero más o menos dedico
este tiempo y algunos días más
para perfeccionarlo”. -¿Horas
diarias?- “Empiezo a trabajar a las
siete de la mañana y termino aunque
parezca extraño habitualmente a las
diez de la noche, aunque hay dias que me paso
un poco…”.
- “Me gustan todos lo materiales y cada
uno de ellos tiene cualidades distintas, así
que trato de utilizarlos todos, aunque creo
que el éxito está en conocerlos,
pero no en conocerlos tímbricamente
y observar qué resultados dan, sino
hacer un análisis físico y ver
los parámetros que cada uno tiene,
como el módulo de elasticidad y módulo
de rigidez los cuales mido en mi pequeño
laboratorio personal antes de construir el
instrumento”.
¿La construcción de instrumentos
antiguos le viene antes, después o
simultáneamente a la de la guitarra?
- “Me vino posterior al estudio de
la construcción de la guitarra, pero
posterior viene a decir meses, en ello influyeron
mucho varios factores, uno de ellos Julio
Castaños Soler, músico y constructor
de instrumentos que me introdujo en este precioso
mundo de sonidos”.
¿Un buen constructor de instrumentos
antiguos, también tiene que ser un
buen investigador musical?
-“Yo creo que sí, pero más
que investigador teórico creo que debe
investigar en su interior. Cuando veo una
iconografía o algo en lo que aparece
un instrumento antiguo, no lo veo solamente
desde el punto de vista organológico,
trato de ver qué planteamiento físico
llevó a ese hombre a construir determinado
tipo de siluetas, y también debo decir
que como lo que intento encontrar es la musicalidad
del momento, no hago una copia exacta de las
plantillas o modelos de la época, ya
que todos los instrumentos han evolucionado
mucho a lo largo de la historia, y copiar
esto sería un error”.
¿Es preciso ser guitarrista o músico
para encontrar “el instrumento perfecto”?
-“Uno debería ser guitarrista,
músico y melómano para llegar
a construir el instrumento perfecto. Soy guitarrista
y melómano pero en lo de músico
me he concentrado tanto en el sonido, en la
tímbrica, que creo que así estoy
viendo una parte muy parcial de la música,
pero es mi profesión”.
¿A qué dificultades
se enfrenta un joven luthier para dedicarse
a esto profesionalmente?
- “He contado con muchísima
suerte, creo yo, y aunque ha sido duro pues
empecé a una edad avanzada, con familia,
hijos lo cual te crea una responsabilidad,
desde el principio he tenido suerte y me he
rodeado de gente muy positiva, me refiero
a músicos los cuales son los que han
hecho que mejoren estos instrumentos. Cuando
están probando el instrumento es increíble
ver la cara que ponen y ayuda el interiorizar
las emociones que están sintiendo para
ver si estás en el camino correcto
o no”.
ARNOLDO GARCÍA
http://www.arnoldoluthier.com
personal@arnoldoluthier.com
¿Tiene alguna anécdota
que haya quedado especialmente archivada en
su recuerdo?
- “La que se me ocurre ahora que estamos
en Cáceres, fue una visita cuando Ricardo
Gallén vino al taller y yo habitualmente
hago una especie de “visita guitada”
para que la gente vea cual es la aproximación
que yo hago hacia el instrumento, y viene
“Don Ricardo” y lo primero que
le muestro es una guitarra, y empieza a tocarla
con una uña partida, recuerdo que era
la del pulgar… ¡menos mal que
estaba partida!, digo yo. Y empezó
a tocar una obra de Leo Brower, “Un
día de Noviembre” y me quedé
sentado con un nudo, y al final no les enseñe
nada, no paró de tocar porque le gustó
la guitarra y yo me quedé ahí
quieto sin poder hablar siquiera”.
¿Qué impresión
le da el mercado actual de compra de instrumentos?
- “Preguntas a la persona menos indicada,
pues el aspecto comercial no es lo que más
me interesa. Soy feliz pues mis instrumentos
se venden, no tengo ninguno en stock y bueno,
el tema del precio ahora que lo comentamos,
al ser una persona poco conocida aún
en este mundo, muchas personas al tener poco
criterio, como los precios son más
bajos, eso parece ya condicionante de la calidad
de los mismos”.
Autor: Mario Hidalgo Pulgarín
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